

Un vino que busca la potencia y el descaro de la fruta, su frescura, el caminar gallardo y atrevido de los suelos graníticos y esa longitud, esa profundidad, que nos emociona y hace enamorarnos de la garnacha.
PARAJE DE EL SOTILLO. NAVATALGORDO. 1100 METROS ALTITUD. SIERRA DE GREDOS – ÁVILA
Maceración carbónica, racimos enteros encubados en depósitos de Acero Inoxidable. Tras descube, una parte hace maloláctica en barricas de 225 litros y la otra parte en depósitos de Inox.
Crianza 2 meses en barrica usada de 4º año.
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